Desde entonces la he ayudado, a conseguir clientes y venderles.
Primero con su estética y más tarde con la venta de sus productos de cosmética y cuidado personal.
Antes de mi ayuda ella se encontraba trabajando en la tienda de una amiga suya vendiendo ropa y además trabajando de esteticista en una habitación dentro de la peluquería de su hermana.
Con mi ayuda consiguío, dejar el trabajo en la tienda de su amiga, dejar esa habitación de la peluquería de su hermana para tener su propia estética, con una empleada y además vender cosméticos.
Ella vende una marca cosmética que no le permite tener esos productos en su estética, así que para vender esos productos tiene que salir a la calle o entrar en las redes sociales para encontrar clientes.
Le ayude a que lograse esta meta y gracias a eso estuvo casi siempre en los carteles y las hojas de las revistas de su compañía, que publica con las mejores vendedoras y consiguiese muchos premios y reconocimientos.
Por todo esto que consiguió, ella confiaba en mí y me recomendó a sus amigas vendedoras muchas veces, para que contasen conmigo a la hora de conseguir clientes y vender sus productos.
En Marzo de 2020 se interesó la primera de sus contactos.
Era Susana, del País Vasco, no había vendido por redes sociales nunca, pero no le quedaba otra por la pandemia.
A partir de ese momento comencé a ayudarla y en apenas 3 meses, estaba vendiendo y generando los ingresos que le hacían falta para vivir, así que comenzó a recomendarme a sus compañeras de la misma marca.
Después llegó Noemi, Ana, Lorena, Rocío…en poco tiempo estuve ayudando muchísimas vendedoras de la misma compañía durante meses, a generar ingresos.
Esto me dio mucha experiencia, pude ver donde están fallando y qué necesitaban para tener éxito.
Así que tomé la decisión de continuar ayudando a más vendedoras y una forma de lograrlo es con este curso.